Sobre el muro
sábado, 13 de abril de 2013
Reconociendo espacios
Aca algo de graffiti al mejor estilo Bansky (estecil), graffiti por plantillas
por los alrededores de la universidad Jorge Tadeo Lozano
lunes, 1 de abril de 2013
Historia del graffiti en Bogotá.
En nuestro país
tenemos referencias de grafiti desde los
años 40. Cuando existían disputas y guerras entre conservadores y liberales, que se
marcaban paredes alegando
creencias políticas colores o algún otro
elemento. Después se empezó a
masificar con la creación de guerrillas grupos
paramilitares y otros los cuales trasmitían información creencias amenazas a través de este medio de
comunicación.
En los 80’s el
grupo m19 fue uno de los más continuos creadores de
graffitis, con fines políticos de
creencias que provocaron diferentes
domingo, 31 de marzo de 2013
EVOLUCIÓN
El
graffiti como expresión artística y
como medio de transmisión de información, ideas y opiniones ha venido
presentando una serie de numerosos cambios a lo largo de la historia, las
interpretaciones y la naturaleza críptica de este, reflejan la persistente
necesidad incesante de expresar una inconformidad o una idea relativa; a pesar
de ello el graffiti día a día abarca
extensiones geográficas impensables, se transmite, se adueña de los espacios
públicos y privados que a la vista de muchos son inviolables e inaccesibles.
Para
empezar a hablar de evolución primero tenemos que tener en cuenta que este se
divide o tiene dos aspectos fundamentales, los cuales le dan el significado y
la trascendencia; uno de ellos es un desarrollo conceptual, del cual se
desprende la parte socio-cultural; y el otro aspecto es el que tiene que ver
con lo visible, gráficos, estilos, acabados y recursos, orientándose
también al sentido que este tiene y como
se entrelaza con profesiones que tienen relación con las artes gráficas.
Según
la investigación histórica anteriormente expuesta en donde el graffiti era casi que quirúrgicamente
implantado en los vagones del tren de New
York cuyo recorrido aseguraba una difusión y una visualización casi
inmediata, abarcando lugares a los cuales la gran mayoría de artistas
callejeros no tenían acceso; fue pasando de ser un simple “rayón textual” con
el nombre o el apodo de cada uno, para darse a conocer en las calles y entre
“tribus urbanas”, los cuales no tenían una trascendencia conceptual, ni un
contexto ideológico definido, donde no se veía aún un contenido grafico que
acompañara al graffiti. A esta forma
de escritura que apareció en muros y vagones en las estaciones del tren
Neoyorkino se le denomino bombing, y
tiene su finalización en la década de los 60’s principio de los 70´s.
Observamos
con esta nueva ola de creatividad y el despertar de un nuevo concepto que a
finales de los años 70’s los artistas del graffiti
empezaron a incorporar en sus creaciones una parte grafica importante que se
salía del contexto propiamente tipográfico, introdujeron imágenes y
representaciones graficas autorretratistas de quienes pintaban aquellos muros,
personajes de comics y dibujos animados los cuales le daban más fuerza y
emotividad al graffiti, haciéndolo
llamativo a la vista de transeúntes y personas en general.
NACIMIENTO DEL GRAFFITI
En
Estados Unidos a finales de los años 50’s e inicios de los 60’s empezaron a
aparecer nombres plasmados por todas las calles de la ciudad de New York, los cuales generan diferentes interpretaciones,
fueron odiados por muchos, y al mismo
tiempo vistos como vandalismo,
destrucción de la propiedad ,crearon la
sensación de desfiguración urbana; según
el ciudadano común de aquella época, los artistas grafiteros solo eran niños
rayando paredes, tenían muchas posiciones frente a este tema, pero en
general a muchos no les interesa. A otros les parecía
una agradable solución para dar
vida a aquel paisaje gris de pobreza, monotonía y ladrillos.
¿Pero qué hay detrás de esas pinturas?, un grupo de jóvenes entre los diez y los 24 años, residentes de aquellos sectores marginados por las grandes ciudades, los cuales decidieron empezar a grabar sus seudónimos o apodos en dichos muros con los cuales dejaban una marca propia y le daban un poco de color a ese apagado paisaje.
Jóvenes, niños, dirán muchos, pero son más precursores arriesgados, que tildados de vándalos, salían con botes de pintura y brochas a dejar un nombre o un legado en una pared o vagón del tren, con toda la sociedad como enemiga, aquellos quienes repudiaban este tipo de actos vandálicos, según su parecer, sumándose también a ellos la fuerza policíaca (que les propinaban fuertes golpizas); aunque, “a cualquier obstáculo se busca otro camino”, ellos buscaron la forma. Hallar las maneras de continuar era complicado, escondían sus pinturas, viajaban a extremos de la ciudad, deambulaban a altas horas dela noche, se escondían como cazadores esperando que su presa pudiera ser firmada. Y aunque con miedo y gran agilidad, tener su obra a la vista y la opinión de una sociedad cambiante y crítica, era primordial.
Cuando se masificó este
tipo de escritura callejera, el auge de
los grafos marcó también los
edificios gubernamentales,
apareció en vagones nuevos del metro;
se empezaron a tomar represalias contra los grafiteros, infundando en ellos un miedo y desmotivación,
debido a la excesiva persecución, se demoraban más creando su graffiti que alguien borrándolo de aquel
sitio.
El
estado queriendo combatir lo que conocían como vandalismo y degradación, por
parte de los jóvenes grafiteros, gastaban miles de dólares en limpieza de
paredes, vagones y pasillos de las estaciones del tren neoyorkino. Pero esta
propuesta como solución no perduro,
porque se gastaron más de 10 millones dedolares en solo limpiar graffitis, lastimosamente para la
comunidad política, era más importante combatir los graffitis que los problemas
de seguridad, pobreza y hambre de la ciudad.
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